30 de octubre de 2013
Salirse de la caja
3 de marzo de 2010
Carrera "Corre por una Vida"
Les comparto toda la información. Ojalá se animen a colaborar y si pueden compártanlo con las personas que conozcan.
PREMIOS EN EFECTIVO
Primer lugar: $3,000.00
Segundo lugar: $2,000.00
Tercer lugar: $1,000.00
DONATIVO $150.00
Incluye playera, número, hidratación, medalla y regalos sorpresa para todos los participantes que crucen la meta.
INSCRIPCIONES
Oficinas IMIEM
Paseo Colón s/n Esq. General Felipe Ángeles
Tel (01 722) 270-5124 y 217-2922
DEPÓSITO BANCARIO
Banco: HSBC
Beneficiario: Interacciones Casa de Bolsa, S.A. de C.V.
CLABE: RAP5696
Referencia: 9900002388
SALIDA y META
CECYTEM Metepec
Boulevar José María Morelos y Pavón, Bicentenario
Rancho Guadalupe, Metepec, Estado de México
(a un costado Parque Ambiental Bicentenario)
CATEGORÍAS
Libre / Master/ Veteranos
1 de junio de 2009
Otro mundo es posible
23 de febrero de 2009
Carta Abierta de Denise Dresser a Carlos Slim
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Febrero 15, 2009
Carta Abierta a Carlos Slim
Estimado Ingeniero:
Le escribo este texto como ciudadana. Como consumidora. Como mexicana preocupada por el destino de mi país y por el papel que usted juega en su presente y en su futuro. He leído con detenimiento las palabras que pronunció en el Foro "Qué hacer para crecer" y he reflexionado sobre sus implicaciones. Su postura en torno a diversos temas me recordó aquella famosa frase atribuida al presidente de la compañía automotriz General Motors, quien dijo: "lo que es bueno para General Motors es bueno para Estados Unidos". Y creo que usted piensa algo similar: lo que es bueno para Carlos Slim, para Telmex, para Telcel, para el Grupo Carso es bueno para México. Pero no es así. Usted se percibe como solución cuando se ha vuelto parte del problema; usted se percibe como estadista con la capacidad de diagnosticar los males del país cuando ha contribuido a producirlos; usted se ve como salvador indispensable cuando se ha convertido en bloqueador criticable. De allí las contradicciones, las lagunas y las distorsiones que plagaron su discurso y menciono las más notables.
Usted dice que es necesario pasar de una sociedad urbana e industrial a una sociedad terciaria, de servicios, tecnológica, de conocimiento. Es cierto. Pero en México ese tránsito se vuelve difícil en la medida en la cual los costos de telecomunicaciones son tan altos, la telefonía es tan cara, la penetración de internet de banda ancha es tan baja. Eso es el resultado del predominio que usted y sus empresas tienen en el mercado. En pocas palabras, en el discurso propone algo que en la práctica se dedica a obstaculizar.
Usted subraya el imperativo de fomentar la productividad y la competencia, pero a lo largo de los años se ha amparado en los tribunales ante esfuerzos regulatorios que buscan precisamente eso. Aplaude la competencia, pero siempre y cuando no se promueva en su sector. Usted dice que no hay que preocuparse por el crecimiento del Producto Interno Bruto; que lo más importante es cuidar el empleo que personas como usted proveen. Pero es precisamente la falta de crecimiento económico lo que explica la baja generación de empleos en México desde hace años. Y la falta de crecimiento está directamente vinculada con la persistencia de prácticas anti-competitivas que personas como usted justifican.
Usted manda el mensaje de que la inversión extranjera debe ser vista con temor, con ambivalencia. Dice que "las empresas modernas son los viejos ejércitos. Los ejércitos conquistaban territorios y cobraban tributos". Dice que ojalá no entremos a una etapa de "Sell Mexico" a los inversionistas extranjeros y cabildea para que no se permita la inversión extranjera en telefonía fija. Pero al mismo tiempo, usted como inversionista extranjero en Estados Unidos acaba de invertir millones de dólares en The New York Times, en las tiendas Saks, en Citigroup. Desde su perspectiva incongruente, la inversión extranjera se vale y debe ser aplaudida cuando usted la encabeza en otro país, pero debe ser rechazada en México.
Usted reitera que "necesitamos ser competitivos en esta sociedad del conocimiento y necesitamos competencia; estoy de acuerdo con la competencia". Pero al mismo tiempo, en días recientes ha manifestado su abierta oposición a un esfuerzo por fomentarla, descalificando, por ejemplo, el Plan de Interconexión que busca una cancha más pareja de juego. Usted dice que es indispensable impulsar a las pequeñas y medianas empresas, pero a la vez su empresa -Telmex - las somete a costos de telecomunicaciones que retrasan su crecimiento y expansión.
Usted dice que la clase media se ha achicado, que "la gente no tiene ingreso", que debe haber una mejor distribución del ingreso. El diagnóstico es correcto, pero sorprende la falta de entendimiento sobre cómo usted mismo contribuye a esa situación. El presidente de la Comisión Federal de Competencia lo explica con gran claridad: los consumidores gastan 40 por ciento más de los que deberían por la falta de competencia en sectores como las telecomunicaciones. Y el precio más alto lo pagan los pobres.
Usted sugiere que las razones principales del rezago de México residen en el gobierno: la ineficiencia de la burocracia gubernamental, la corrupción, la infraestructura inadecuada, la falta de acceso al financiamiento, el crimen, los monopolios públicos. Sin duda todo ello contribuye a la falta de competitividad. Pero los monopolios privados como el suyo también lo hacen.
Usted habla de la necesidad de "revisar un modelo económico impuesto como dogma ideológico" que ha producido crecimiento mediocre. Pero precisamente ese modelo -de insuficiencia regulatoria y colusión gubernamental- es el que le ha permitido a personas como usted acumular la fortuna que tiene hoy, valuada en 59 mil millones de dólares. Desde su punto de vista el modelo está mal, pero no hay que cambiarlo en cuanto a su forma particular de acumular riqueza.
La revisión puntual de sus palabras y de su actuación durante más de una década revela entonces un serio problema: hay una brecha entre la percepción que usted tiene de sí mismo y el impacto nocivo de su actuación; hay una contradicción entre lo que propone y cómo actúa; padece una miopía que lo lleva a ver la paja en el ojo ajeno e ignorar la viga en el propio.
Usted se ve como un gran hombre con grandes ideas que merecen ser escuchadas. Pero ese día ante los diputados, ante los senadores, ante la opinión pública usted no habló de las grandes inversiones que iba a hacer, de los fantásticos proyectos de infraestructura que iba a promover, del empleo que iba a crear, del compromiso social ante la crisis con el cual se iba a comprometer, de las características del nuevo modelo económico que prometería apoyar. En lugar de ello nos amenazó. Nos dijo -palabras más, palabras menos- que la situación económica se pondría peor y que ante ello nadie debía tocarlo, regularlo, cuestionarlo, obligarlo a competir. Y como al día siguiente el gobierno publicó el Plan de Interconexión telefónica que buscaría hacerlo, usted en respuesta anunció que Telmex recortaría sus planes de inversión. Se mostró de cuerpo entero como alguien dispuesto a hacerle daño a México si no consigue lo que quiere, cuando quiere. Tuvo la oportunidad de crecer y en lugar de ello se encogió.
Sin duda usted tiene derecho a promover sus intereses, pero el problema es que lo hace a costa del país. Tiene derecho a expresar sus ideas, pero dado su comportamiento, es difícil verlo como un actor altruista y desinteresado, que sólo busca el desarrollo de México. Usted sin duda posee un talento singular y loable: sabe cuándo, cómo y dónde invertir. Pero también despliega otra característica menos atractiva: sabe cuándo, cómo y dónde presionar y chantajear a los legisladores, a los reguladores, a los medios, a los jueces, a los periodistas, a la intelligentsia de izquierda, a los que se dejan guiar por un nacionalismo mal entendido y por ello aceptan la expoliación de un mexicano porque -por lo menos- no es extranjero.
Probablemente usted va a descalificar esta carta de mil maneras, como descalifica las críticas de otros. Dirá que soy de las que envidia su fortuna, o tiene algún problema personal, o es una resentida. Pero no es así. Escribo con la molestia compartida por millones de mexicanos cansados de las cuentas exorbitantes que pagan; cansados de los contratos leoninos que firman; cansada de las rentas que transfieren; cansados de las empresas rapaces que padecen; cansada de los funcionarios que de vez en cuando critican a los monopolios pero hacen poco para desmantelarlos. Escribo con tristeza, con frustración, con la desilusión que produce presenciar la conducta de alguien que podría ser mejor. Que podría dedicarse a innovar en vez de bloquear. Que podría competir exitosamente pero prefiere ampararse constantemente. Que podría darle mucho de vuelta al país pero opta por seguirlo ordeñado. Que podría convertirse en el filántropo más influyente pero insiste en ser el plutócrata más insensible. John F. Kennedy decía que las grandes crisis producen grandes hombres. Lástima que en este momento crítico para México, usted se empeña en demostrarnos que no aspira a serlo.
Denise Dresser
3 de febrero de 2009
La madre de Barack Obama: líder escultora

[1] Scott, J. A Free-Spirited Wanderer Who Set Obama’s Path- New York Times. Marzo 14, 2008. Disponible en: (http://www.nytimes.com/2008/03/14/us/politics/14obama.html?pagewanted=1&_r=1&fta=y). Consultado en; (26 de enero 2009).
[2] Llewellyn, S. The Truth Seeker: Obama´s Mother: Fascinating and Revealing!!. Junio 2, 2008. Disponible en: (http://www.thetruthseeker.co.uk/print.asp?ID=8776). Consultado en: (26 de enero 2009).
27 de agosto de 2008
Iluminemos México
Es una marcha a la que estamos convocados todos, hayamos sido o no víctimas de la violencia y la delincuencia, aunque en realidad, ¿quién no ha sido víctima en mayor o menor medida?, ¿quién puede caminar sin temor por las calles de la ciudad?, ¿quién no conoce a alguien que haya sufrido este flagelo?A continuación reproduzco el texto que los organizadores han lanzado en la convocatoria a esta marcha. Ojalá que desde donde estés puedas unirte a esta acción colectiva no sólo ese día sino desde tu esfuerzo cotidiano por ser en todas tus acciones un ciudadano que contribuye a construir la paz. Si quieres tener más información sobre la marcha en distintas partes del país, sigue el enlace de Iluminemos México y busca en tu estado los recorridos de las marchas. Si no puedes asistir, están sugiriendo colocar veladoras en las ventanas o en las azoteas de las casas, expresando tu solidaridad y apoyo a esta causa.
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SOMOS COMO TÚ
¿Sabes por qué esto es una buena idea?
Porque es la misma idea que tú tienes, por eso es importante tu participación, porque eres parte de esto.
Tú y yo juntos formamos México, lo cual debería de estar por encima de cualquier interés particular; el problema es que esto se nos olvidó, lo dejamos en el camino. ¿Cuándo? No lo sé, pero que importa, hay que retomarlo.
Queremos, como tú, tener Instituciones a nuestro servicio, sentir que funcionan y que lo hacen eficientemente.
Queremos, como tú, sentir que nuestra voz es oída y escuchada y que lo que se debate es lo que nos representa como sociedad.
Queremos, como tú, sentirnos seguros y tranquilos en un México que algún día tuvimos.
Creemos que es el momento de terminar con esos pleitos que nos dividen, con esas etiquetas que nos separan, porque al final del camino creo que todos queremos lo mismo.
Algún día nos sentimos orgullosos de ser mexicanos y creemos que de eso se trata.
Demostremos que somos UNA SOCIEDAD, que podemos convivir pacíficamente y que podemos nuevamente iluminar el Cielo de México que está nublado por el odio y egoísmo.
PORQUE LO HACEMOS
Creemos que necesitamos sentirnos unidos, acompañados en este tortuoso camino que tantas vidas ha costado.
Sentir, que como Sociedad tenemos fuerza, la suficiente para exigir que se termine con esta guerra de protagonismos, que se trabaje para un fin común.
No queremos una marcha de reproches y exigencias.
No queremos una marcha pintada de verde, ni de azul ni de amarillo. Porque sabemos que la única manera de obtener el blanco es uniendo los colores.
No necesitamos gritar, ni señalar, ni maldecir. A veces, el silencio es más fuerte que los gritos y nuestra presencia será suficiente para demostrar lo que somos, lo que queremos y de lo que somos capaces, porque va a ser imponente.
Y tú eres parte de esto, no dejes pasar esta oportunidad porque nadie te garantiza que estés vivo para la próxima.
No dejes que se extinga esa llama que llevas dentro.
Combatir la corrupción para terminar con el secuestro
Debemos exigir a las autoridades que el sistema judicial se reestructure y funcione. La corrupción debe terminar de tajo en todos las instancias. Los que estamos preocupados por la violencia en México debemos dejar de cometer actos de corrupción, por más leves que sean, así se refiera a estacionarme en un lugar prohibido, dar una “mordida”, pasarme una luz roja, comprar una película pirata o copiar en un examen. Debiéramos imponer sanciones MÁS severas a las infracciones menores. Debemos instaurar una cultura de LIMPIEZA.
Sólo cuando cada uno asumamos nuestra responsabilidad, construiremos el país que soñamos. Hay que actuar ya.22 de agosto de 2008
Participación ciudadana por Denisse Dresser
Puede ser bajado completo en Coparmex.Puede ser visto en partes en Youtube.
7 de agosto de 2008
Secuestro, una tragedia de México y sus familias
Frente a la situación que aqueja a nuestro país y a su sociedad, es importante solidarizarnos al dolor e indignación que familias mexicanas viven a causa de los secuestros. No podemos cerrar los ojos ante estas realidades, no debemos acostumbrarnos a ellas. Comparto con ustedes este texto de Alfredo Harp Helú y María Isabel Grañén Porrúa, enviado a diversos medios de comunicación el 6 de agosto de 2008, voces que expresan lo que muchos sentimos también. Mi esperanza es que a través de nuestras acciones cotidianas podamos constribuir a construir una sociedad centrada en principios, incluyendo sobre todo el respeto y valoración de la vida humana por encima de otros bienes o intereses.
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Por Alfredo Harp Helú y María Isabel Grañén Porrúa
Imagine este escenario por un momento. Piense que usted es la persona que está hablando, póngase en sus zapatos, sólo el tiempo que le tome leer este texto.
"He sido muy afortunado, Dios me dio la oportunidad de tener un hijo, un hermoso niño que sólo pedía una cosa: cariño. Para eso había venido al mundo: para amar y ser amado. Lo acogí en mis brazos y crecimos juntos. Nos complementamos, yo tenía la necesidad de ofrecer ese cariño que él tanto requería. Tuve la oportunidad de darle algo mejor: una familia que vivía en armonía; una mamá, una hermana y un hermano.
Recuerdo el primer día que me dijo “papá” y sentí cómo el cielo se abría, los pájaros cantaban y el sol iluminó el mundo. De la mano íbamos a su escuela. Los primeros días se le llenaban los ojos de lágrimas, no quería despegarse de mí, pero pronto encontró su mayor interés por el colegio: sus amigos. Además, se divertía jugando fútbol y adoraba la música.
Jamás olvidaré su expresión cuando logró descifrar “m a m á”, cuatro letras que comprendían el universo entero. Dios nos colmaba de bendiciones.
Pasaron los años, me sorprendía ver cómo mi pequeño niño se hacía un hombrecito, que maduraba a pasos agigantados, que crecía para ser casi de mi tamaño. Amamos la vida.
Cumplió catorce años, lo celebramos juntos, en familia con algunos amigos. La vida nos sonreía. Pero un día el cielo se nubló, los pájaros enmudecieron y la tragedia invadió nuestros corazones: en el camino por donde pasaba mi hijo, se cruzaron unos hombres desalmados, personas que no podrían ser descritas con un adjetivo porque no los hay para poderlos describir. Me avisaron que mi hijo acababa de ser secuestrado, ¿cómo?..., ¿cómo podía ser aquello?..., iba acompañado de un chofer y también se lo habían llevado. Al parecer, los plagiarios eran o se hacían pasar por policías.
La noticia me dejó pasmado. No tenía idea de cómo actuar. Por fin nos confirmaron el plagio y pidieron rescate. Sí, querían dinero a cambio de mi hijo, ellos decían que esa era ”la negociación”. También me dijeron que recibiría un presente para que supiera que hablaban en serio. De eso no cabía duda. Al día siguiente, el drama fue mayor, localizaron un cadáver en la cajuela de un coche, era el chofer, amigo de nuestra familia que cumplía responsablemente con su deber y que dejó en duelo a los suyos ¡¿Por qué sacrificar así a un hombre inocente?!"
[Hasta aquí habla el padre de familia]
Imagine un minuto lo que ese padre y su familia pudieron sentir en aquel momento, pasaron días en total incertidumbre, sin saber en dónde estaba su hijo, si comía o tenía frío, si era golpeado o amenazado. Peor aún, no sabían si estaba vivo o no. Pero la esperanza nunca muere y ellos esperaron cincuenta días que convertidos en horas podrían traducirse en meses, minutos que se convertían en años y segundos que eran una eternidad sorda.
Aquel padre pidió asesoría; no sabía cómo actuar ante tal situación. En realidad nadie lo sabe, porque en esas circunstancias las posibilidades de actuar son nulas. Buscó por todos los medios la manera de que su hijo volviera, se hincó ante las autoridades, pidió auxilio a la policía, visitó las oficinas de los procuradores y a los altos mandatarios, rogó a Dios mañana y noche, deseó cambiar su vida por la de su pequeño.
Nada, pasaban los días y nada. Sólo prevalecieron la esperanza y el amor, que lo hacían sostenerse en dos piernas.
Dinero. ¡Qué poco valor puede tener el dinero si la vida de un ser humano está en juego!
Por supuesto, aquel padre pagó el rescate. Sabía que esas monedas eran tan viles como las de Judas; no tenían valor y menos sentido. Supo que su hijo estaba vivo. Habló con él como prueba de vida y la esperanza volvió a brillar en los corazones de aquella familia. Pero después el silencio enmudeció al mundo. Pasó un día, otro, otro y otro, nada, no hubo llamadas, ni el timbre sonó, ni nadie llegó.
Las suposiciones fueron ilimitadas. Creían que el día estaba cerca, su hijo volvería y gritaría: “papás, acá estoy”. Sí, los santos estaban enterados, a todos les habían rezado; sólo esperaban y mantenían la esperanza.
Otra semana y el padre volvía a suplicar al mundo entero que le ayudara, pero el silencio se ahogaba en sí mismo. Esperaría toda una vida si fuera necesario, pero la incertidumbre de no saber en dónde estaba su hijo agujereaba el dolor de aquellos padres. Habían pagado, ¿por qué no se comunicaban con ellos?..., algo raro pasaba, quizá los secuestradores se habían peleado entre ellos, quizá habría pasado otra cosa, quizá y quizá…
Por fin, recibieron una llamada. Quien hablaba no quería entrevistarse con el jefe de familia, pero el padre espetó: “dígame, aquí estoy”; creía estar preparado para todo. El comunicante informó que habían encontrado el cuerpo de una persona en la cajuela de un coche y había que reconocerlo.
No entraré en detalles de aquel hecho de horror, el cuerpo llevaba varias semanas metido en una bolsa de plástico, era irreconocible. Por la dentadura se logró identificar al muchacho de catorce años al que le había sido arrancada la vida, despojada debido a la desgracia que azota a nuestro país. Sí, a un niño inocente que tuvo la mala fortuna de pasar frente a unos sicarios por casualidad.
Póngase usted en los zapatos de aquellos padres, que desean que nadie llegue a sentir lo que ellos pasaron en los últimos cincuenta días. Piense que nadie en este país está exento de que le suceda algo parecido. Este crimen es un atentado contra cada familia de México y cada uno de sus habitantes. La muerte de ese muchacho significa la descomposición social a la que hemos llegado, la lloramos todos los mexicanos que tenemos hijos y los que no los tienen. Todos nos unimos al dolor de aquella familia que también es la nuestra.
México no merece esta realidad ni que la vivan las próximas generaciones. Es urgente un cambio. La impotencia invade a la sociedad civil. Unámonos para exigir que nuestras autoridades de los tres poderes de la Unión, de los estados y municipios trabajen decidida y coordinadamente contra la delincuencia y en favor de la seguridad de las personas, para que en el corto plazo todos los mexicanos podamos vivir tranquilos.
Condenamos la impunidad y la violencia.
¡Ya basta!
23 de abril de 2007
Controversia: Aborto y eutanasia

En estos días en nuestro país hay una fuerte discusión en el Congreso acerca de la despenalización del aborto y la eutanasia. Hasta el día de hoy la controversia es muy grande, el debate acerca de este tema sigue en pie. Ciertamente este tema siempre ha sido polémico debido a la importancia que encierra el hecho de "cuestionar" la vida. Decimos cuestionar porque pensamos que el milagro de la vida se nos ha dado y pensar en la eutanasia o en el aborto es, en cierta forma, atentar en su contra.
La eutanasia es la muerte de una persona causada por otra, en principio por un profesional de la medicina, a petición libre y expresa de la persona que va a morir. Esta definición de eutanasia es desalentadora. Etimológicamente este término quiere decir “buena muerte”. Hay casos extremos en los que el sufrimiento es tal que lo único que haría un bien para quitar de este sufrimiento a una persona es algún tipo de eutanasia, ya que hay distintos tipos de ella; a saberse, la pasiva o activa, voluntaria o involuntaria.
Referencias
*Noguez, Alejandra. Aborto, un tema que agita a México. En línea:
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/latin_america/newsid_6478000/6478945.stm. Accesado el día: 19/04/07
*Bioética: Aborto y eutanasia. En línea: http://www.xtec.es/~lvallmaj/palau/bioeti23.htm Accesado el día: 19/04/07
http://www.debate.com.mx/eldebate/Articulos/ArticuloGeneral.asp?IdArt=2972482&IdCat=6087
28 de febrero de 2007
Ayuda con medicamentos para pobres

Hace poco el presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, firmó un pacto más a favor de los pobres, un pacto más dirigido a erradicar la pobreza extrema, un pacto más que muchos mexicanos esperamos sea cumplido.
Este acuerdo garantiza que todos aquellos que pertenezcan al Seguro Popular tengan acceso 100% gratuito a los medicamentos que necesitan; sin embargo, será hasta el 2010 cuando se tiene planeado que toda la gente necesitada pertenezca a este seguro.
Se afirmó por parte del ejecutivo federal y las demás secretarías ligadas a este pacto que ya hubo compra de fármacos, así como la planeación de futuras compras. De igual manera se firmó que se otorgaría una parte importante del presupuesto al Seguro Popular.
Desgraciadamente nada de esto se aterriza. No se dieron detalles de cómo se lograrían estas compras, ni de donde se sacarían los recursos faltantes para la promoción de estas buenas ideas.
Realmente esperamos que este acuerdo no se quede solamente en un papel con una firma, esperamos realmente se tenga un interés verdadero por ayudar al que más lo necesita y por tratar de sacar a México adelante, pero todo parejo.
No se trata sólo de que los ricos se hagan más ricos y que los pobres se hagan más pobres hasta exterminarlos. Si queremos un México realmente fuerte y orgulloso de sí mismo debemos empezar a pensar en nuestro país como en un todo, no sólo como lo que nos gusta o lo que se ve bonito.
Claro que podemos llegar a esto, pero no sin antes hacer que realmente todo México sea bonito y fuerte, exterminar la pobreza extrema y realizar un verdadero bienestar para cada uno de los que orgullosamente nos llamamos mexicanos.
3 de noviembre de 2006
Cuestionando visiones
En una conferencia con Daniel Mato, investigador de comunicación y transformaciones sociales en tiempos de globalización, comentó algo importante actual de nuestra sociedad: tendemos a construir nuestra realidad desde grupos de poder o grupos propios. Para empezar a entender el impacto que tiene esto a nivel sociedad es importante y clave reconocer que cualquier medio de comunicación: radio, televisión, una conferencia, una institución, un periódico, un país, etcétera, tienen la finalidad de construir visiones del mundo, que no necesariamente tienen que ver con nuestra realidad.
Propone estudiar las experiencias sociales específicas (experiencias organizativas, programas de acción, procesos de formulación política, movimientos sociales) y entender que todo existe en una multidimensionalidad. Si hablamos de la economía de un país, debemos reconocer que no únicamente es la cuestión económica sino también se ve involucrada la sociedad, las familias, las instituciones. En la medida en que se sigan viendo problemas individuales como casos aislados que no tienen nada que ver, la sociedad caminará de manera similar al de personas amarradas que van en direcciones contrarias, el resultado: un enredo.
Aludiendo a la importancia de la materia de Formación Humana y como lo hemos visto en clases: la realidad es mucho más compleja y se encuentra sumergida en un problema que no debe de dividirse, por el contrario entender que todo está relacionado: si hablamos respecto a problemas del sur, entender que no es un problema exclusivamente de maestros, detrás hay una conexión que hizo posible que detonará. Con un gobierno que se ha despreocupado por el sur, una ciudadanía que escala incesantemente en sueños aspiracionales totalmente individuales, surge un detonador, un grupo que muy posiblemente agotó todas sus vías de dialogo y mejora. Mi discurso por si mismo viene cargado de una visión ideológica y la propuesta de Daniel Mato va mucho más allá de quedarnos con una visión, de dar por real o verdadero un punto de vista. Su propuesta es investigar, analizar, integrar y actuar con mucha más información que la de nuestros grupos sociales cotidianos. Advierte que no es una tarea fácil ya que es mucho más cómodo replegarnos hacia las verdades que nos han sido dadas por nuestras generaciones, pero también advierte la peligrosidad de esta visión: el no formar un criterio que nos permita entender, en el caso mencionado de Chiapas o Oaxaca, que el problema es mucho más complejo y que no únicamente es un grupo de revoltosos que dañan la ECONOMIA DEL PAÍS, cuya fuente primaria de donde nos llega información (predilecta por la mayoría) es la televisión. Ellos representan un grupo que tiene sus intereses e ideas y yo quiero compartir esta conclusión poderosa: cuestionen este documento y vayamos más allá.