31 de enero de 2007

Movimiento a favor de la tolerancia

En el noticiero escuché sobre las disputas entre jóvenes españoles y latinos en la ciudad de Alcorcón, ciudad cercana a Madrid. Las imágenes de las protestas en contra de los inmigrantes me recordaron un mensaje que Sara y Nacho, amigos españoles que conocí en Bélgica cuando estudié por allá, enviaron contándonos una experiencia que puede ayudarnos a sensibilizarnos sobre la importancia de descubrir que detrás de cualquier otro que consideramos diferente está el rostro de alguien que es padre/madre, herman@, hij@, amig@ de alguien, de alguien que es como nosotros. Les comparto el mensaje de estos amigos, con la esperanza de que sirva para adentrarnos a esta problemática con una mirada distinta.

<<Quería compartir con vosotros el sentimiento que me ha provocado este SMS, utilizado para convocar a jóvenes españoles en Alcorcón (España) contra un grupo de jóvenes inmigrantes latinoamericanos.

Uno de los mensajes decía: "NOS INVADEN, NOS ROBAN Y NOS MATAN. HASTA CUÁNDO ESTÁS DISPUESTO A TOLERARLO. ÚNETE KONTRA ESA ESCORIA HUMANA Y DE LA SOCIEDAD ENSEÑÉMOSLES EL CAMINO DE VUELTA A SU TIERRA O AL INFIERNO. K TIEMBLEN K AGACHEN LA CABEZA. TODA LA FURIA ESPAÑOLA CAERÁ SOBRE ELLOS. ÚNETE Y SE IRÁN ANTES. PRÓXIMO FINDE A POR ELLOS. HOY SÓLO ERA UN AVISO. Pásalo." (sic)

No es mi idea culpabilizar a uno u otro bando. Me imagino que, como todo en la vida, las cosas no son nunca nítidas… Simplemente quería deciros que este mensaje me provoca una pena muy grande. Como sabéis, cada domingo compartimos unas horas con jóvenes ecuatorianos y este tipo de declaraciones me parte el corazón. Después del día de ayer, leer esto me deja sin palabras.

Ayer nos invitó una familia ecuatoriana a comer a su casa para celebrar el cumpleaños de Franklin, el padre de Christian, Jessica, Franklin y Tania, cuatro de los chicos que vienen por la parroquia. La acogida en su casa fue una experiencia preciosa, aunque muy dura, pues pudimos ver, conteniendo las lágrimas, las condiciones en las que viven aquí en Bruselas.

Para la empezar la casa. Un casa medio en ruinas y con humedad, como tantas en Bruselas. El apartamento, pequeñísimo:
- una cocinita con lo mínimo
- una habitación pequeña dividida artificialmente en dos partes y que hacía las veces de salón-comedor y de dormitorio de cuatro adolescentes de entre 13 y 18 años;
- un dormitorio para los padres y un baño.
Sin agua caliente y con solamente una estufa antigua y peligrosa.

Como el clima de Bélgica no ofrece muchas opciones, en este espacio se pasan las horas, los días y los años. En la misma estancia comen, duermen, estudian y guardan sus cosas. Cuando estás allí, comprendes mejor el carácter de estos adolescentes. No tienen ningún espacio para su intimidad y tienen que encontrar mecanismos para entrar en su propio mundo. Casi siempre, a través de la televisión o de los juegos.

Se han pasado solos horas y horas metidos en ese apartamento durante los últimos cinco años. Sus padres trabajan todos los días de la semana. También los domingos. Muchas noches, el padre termina un trabajo a las 4 de la madrugada y tiene que quedarse sentado en una silla a esperar que empiece a funcionar el metro para acudir a otro trabajo a las 7 de la mañana del mismo día.

Enriqueta, la madre, llegó hace diez años. Su marido, hace 6 y, sus hijos, 5. Vinieron para pagar la póliza del seguro que le permitió al padre operarse del riñón en Ecuador. Una vez aquí, comenzaron a mantener también a los familiares que habían dejado en Ecuador. Nos enseñaron el vídeo que mandaron sus familiares para felicitarles el año nuevo (no se ven hace años). En el vídeo van enseñando cómo van las obras de la casa que están construyendo gracias al dinero que les llega desde Bélgica. Todo ello en mitad de un barrio de chabolas. Todos dan las gracias por el esfuerzo que está realizando esta familia en Bélgica. También expresan su desesperación por la falta de empleo y de futuro.

Y esto es sólo una familia…. hay millones más.

Ahora comprendemos mejor a aquellos de vosotros que habéis convivido y convivís muy de cerca con la pobreza - incluso más extrema -, allá en México, Perú, Ecuador o África.

Nacho y yo le damos gracias al Señor por esta oportunidad de poner un rostro a la pobreza y porque esta familia nos esté “domesticando”.
Tras esta experiencia, nos sentimos más incongruentes que nunca… pero con más ganas de crecer que nunca.>>

Gracias Sara y Nacho por compartirnos su experiencia y reflexión que estoy seguro sembrará semillas de comprensión y tolerancia en muchos de nosotros.

5 comentarios:

juanCarlos dijo...

Que tal Luis Gerardo, pues esta publicaciòn si me hizo pensar, no sólo en lo que todos hemos visto en las noticias que pasa en España con todos los inmigrantes Latinoamericanos, tambièn en la actitud que a veces tomamos con las demàs personas sin siquiera conocerlas bien y tratar de enteder un poquito porque actuan así.
Este comentario que compartes con nosotros me hace pensar en ser màs tolerante con los otros, y a la vez, tratar de convivir un poco o al menos entender a aquellos que critico y veo mal, antes de condenarlos y juzgarlos (o en este caso màs extremo, querer expulsarlos de mi paìs, territorio, comunidad, etc).

Alberto dijo...

En mi opinión nunca nos damos cuenta de cuánto necesitamos a las personas que nos rodean. Muchos de nosotros no sabemos y dificilmente sabremos que es tener que emigrar a otro país y soportar las condiciones sociales y de trabajo que llegan a vivir esas personas, esas personas son la mano de obra que tanto necesitan nuestros paises. En lo personal tampoco he estado en esa situación.
En paises donde la mayoria de las personas cuentan con un trabajo digno y bien remunerado, les es difícil pensar que hay paises donde esas condiciones no existen, y la condición que impera es la pobreza.
Cómo queremos que el mundo gire diferente, cómo queremos que el mundo gire hacia el bienestar, cómo queremos que la pobreza sea la que se erradique y no la que se propague. Para lograr hacer que el mundo sea diferente, todos tenemos que hacer algo, en esta situación tender la mano a los inmigrantes ayudaría en mucho, algo que tambien ayudaría sino queremos hacer lo anterios simplemente es no echar las manos contra ellos. Nadie decide irse de su hogar hasta que alguien no lo corra.
Me parece antihumano calificar de esa manera a personas solo por tener otro pigmento de piel y un idioma diferente, como lo soy yo y como muchos de nosotros latinos lo somos. Todos somos humanos y todos merecemos respeto y solidaridad.
Alberto López Albarrán

Roy Muciño dijo...

Considero que lo que está pasando en España es muy lamentable ya que se está discriminando a personas sólo por tener un origen diferente, costumbres, etc.

Desafortunadamente esto no sólo pasa en España sino en todo el mundo y en lo personal me parece una tontería actuar de esa manera ya que al fin y al cabo todos somos seres humanos, por más diferencias que tengamos en cuanto a color de piel, religión, idioma, todos somos parte de la misma especie, y me parece irracional que entre seres humanos tratemos de hacernos daño, aunque debido a la gran diversidad de la especie creo que siempre habrá conflictos, pero lo importante es aprender a resolver esos conflictos en base a la tolerancia y no a la violencia.

En cuanto a lo que nos platican de la familia ecuatoriana, creo que es un ejemplo muy bueno para mostrarnos las condiciones en las que puede vivir una familia de inmigrantes y todas las carencias por las que tienen que pasar. Creo que una de las cosas más difíciles por las que tienen que pasar los inmigrantes es por la discriminación de la sociedad a la que están ingresando,
este problema está mucho más cerca a nosotros de lo que parece debido a la gran cantidad de mexicanos que emigran hacia Estados Unidos. Yo en lo personal tengo varios familiares que se han ido a vivir a EUA y es bueno saber que les está llendo bien y que afortunadamente no han sufrido discriminaciones sino al contrario, ya que han encontrado mucha gente que los ha ayudado a pesar de venir de otro país.

Juan Carlos Sánchez dijo...

Hola Luis Gerarda, se me paso y sólo escribí mi nombre, aquí te lo escribo completo.

Juan Carlos Sánchez García

Anónimo dijo...

Luis Tinajero

Este blog si me hizo pensar y reflexionar porque muchas veces creemos que lo de la discriminación no existe actualmente en nuestro país o que solo existe hacia los negros pero no es así con este ejemplo nos podemos dar cuenta, como la gente europea también discrimina y en este caso a gente como nostoros, los latinoamericanos, y creo que debemos empezar por no juzgarnos entre nosotros, porque muchas veces discriminamos a los indigenas que son nuestras raices.