5 de septiembre de 2006

La doble carrera

"Todos los animales son iguales,
pero unos son más iguales que otros."
George Orwell, La Granja de los Animales

Las niñas y los niños de México y tod@s l@s pequeñ@s de otros países pueden vivir, bien protegid@s, vestid@s y alimentad@s. Tod@s pueden decir lo que piensan, porque son personas. Tod@s tienen... derechos humanos. ¿Tod@s...?

De alguna maneratod@s participamos en la doble carrera de la vida. Una carrera lisa y suave para algun@s, una carrera llena de obstáculos para much@s. Una carrera que no es nada pareja. En esta doble carrera las niñas y los niños son l@s que más pierden. He ahí el interés de muchas Organizaciones Cívicas, como Amnistía Internacional, en dar a conocer la Convención de los Derechos del Niño.

La Doble Carrera es un juego de mesa para adult@s, atractivo, divertido y un poco tramposo, sobre la situación de la infancia en nuestro país y en el mundo. Contiene información actualizada, basada en investigaciones serias de organismos como el Colectivo Mexicano
de Apoyo a la Niñez.
En tu comentario al juego, procura responder a las siguientes preguntas: ¿cómo se desarrolló el juego? ¿Cómo te sentiste? ¿Cómo se sintieron l@s participantes de otros equipos? ¿Quiénes ganaron y por qué? ¿Qué tan real o no es el juego? Discute sobre la situación de la infancia y la similitud con el juego en cuanto a diferencia de oportunidades, satisfacción de necesidades y circunstancias, injusticias estructurales, responsabilidad social y otras cuestiones que sean de importancia para ti. Puedes hacer comentarios sobre lo expresado por otros compañeros, recordando ser siempre respetuoso de las personas.

Referencia bibliográfica

Limpens, F. (1999). La zanahoria: Manual de educación en derechos humanos. Querétaro: Acción pro Educación en Derechos Humanos.


19 comentarios:

ENRIQUE ZARAGOZA TORRES dijo...

la vida es una oportunidad y siempre lo he pensado ya que se puede aplicar a todos los aspectos y en este caso en que la vida no es favorable para todos es la oprtunidad de ayudar y tratar que la vida y las oportunidades sean similares para todos.

Anónimo dijo...

El juego en si me gusto! y no por el hecho de ser azul o rojo, si no por el juego en si. Ahora en cuanto a lo que justicia se refiere el juego demuestra claramente su preferencia sobre un color en específico. Este juego es muy apegado a la realidad ya que en este mundo existe el racismo y discriminación, que por el simple hecho de ser de un color o por pertenecer a cierto grupo social no tienes los mismos privilegios que los demas. Esto te lleva tener muchos mas obstaculos de los que normalmente te pone la vida, lo cual hace que aunque pongamos todo el esfuerzo, no avancemos mucho.
Pero todo esto no es solo un retraso para ciertas personas sino es un retraso como sociedad y seres humanos en general.
Esto se demuestra al terminar el juego, ya que los que perdieron justificaban su perdida debido al color que tenian y que no era su culpa a pesar de que hicieran un esfuerzo, y por el contrario los ganadores (los del otro color) alegaban que no era su culpa, y aunque en verdad no lo es, ¿que hacemos para evitarlo?... Asi que esta en cada uno de nosotros el erradicar esto....

José Enrique Macedo J.

Anónimo dijo...

es un juego que para mi esta mal planteado desde el principio, injusticia hacia los rojos y ventajas para los azules, y bien asi es la vida hay que seguir luchando para que esas brechas de injusticias se acaben en este mundo. este era solo un juego, pero la vida no lo es y creo que la actitud de las personas hacia el conformismo de decir "pues asi es la vida, no va a cambiar" es lo que alimenta a este mounstro que lleva por apodo injusticia

rodrigo cardenas

Anónimo dijo...

En lo que al juego se refiere no me gusto para nada, pero tiene mucho contenido moral; porque nos hace reflexionar acerca de la situación real que padecen los niños en el mundo.

Como yo era de un equipo rojo obviamente me toco vivir esos sentimientos de impotencia e inconformidad por las reglas tan injustas del juego; pero solo estando en los zapatos de otros los comprendes y tratas de buscar soluciones para el conflicto.

Es injusto que por ser de una regiòn en estado de pobreza extrema, de un país tercermundista, diferente religión, culturas distintas, géneros o color de piel se les niege a los niños la oportunidad de superarse y gozar de un buen nivel de vida; porque todos son iguales y merecen hacer uso de sus derechos.

Es importante que hagamos algo para ayudar a la solución de estos problemas y podamos así brindarles a los niños una mejor calidad de vida.

Betsy Arzate Zamora.

Anónimo dijo...

Creo que con un juego pudimos más o menos representar la realidad de muchísimas personas en nuestro país y en el mundo en general; en donde las personas, en su día a día, la vida se les ha convertido en una lucha por sobrevivir;la vida se les ha convertido en algo tan tedioso que muchas veces desespera, y que por supuesto hiere el alma.
Decimos que vivimos una doble carrera, porque, por ahora, en el mundo existen dos situaciones distintas; y esto se hace ver con muchos intentos por definir estas porciones de la población, tal como hablar del Norte y el Sur, en donde el Norte tiene el gran desarrollo y oportunidades para una buena vida; mientras que en el sur la carencía y pobreza se hacen visibles casi en cualquier vereda o calle que se camine.
Durante el juego, mi equipo era como un pueblo de la porción del mundo perteneciente al sur, éramos los más desfavorecidos, y cuándo parecía que íbamos logrando avanzar, llegábamos a alguna casilla en donde se nos quitaba la ventaja que creíamos haber ganado; en esos momentos mi equipo y otros que también tenían color rojo, nos dimos cuenta de la injusticia del juego, nos dimos cuenta que a pesar de los esfuerzo era casi seguro que no ganaramos, y por lo tanto teníamos un sentimiento de impotencia, de frustación. Algo importante que hay que mencionar es que aunque nosotros gritábamos que era una injusticia, el juego debía continuar y pareciera que los que estaban ganando no nos escuchaban. Creo que así es la vida real, que aunque los más necesitados nos griten por ayuda, muchas veces tenemos oídos sordos a sus peticiones...¿Los dejaremos gritar aún más..???
Victor Guerrero Figueroa

Anónimo dijo...

Al inicio del juego se me hizo algo interesante y divertido, porque ibamos a jugar. Pero por otro lado sentí que el juego era una enseñanza más allá de ganar o perder. Mi equipo era rojo y por suerte casi no nos tocaron casillas en las que las circunstancias nos afectaban muy feo, pero si estábamos conscientes que nuestra situación no era tan favorable como la de los azules.
Mientras transcurria el juego, no hubo desesperación o enojo en nuestro equipo, lo tomamos como una experiencia y aprendizaje.

En lo que a mí respecta, cada casilla que se abría era uná descripción de la realidad que muchas veces la sociedad quiere "saltar" de casilla y no pasar por ahí. Pero al reflexionar que cada casilla representaba miles de vidas, de esperanzas apagadas y de vidas terminadas, me sentí muy triste y me sentí agradecida por lo que tengo y las posibilidades que las circunstancias me brindan.

Mi reflexión de la actividad es que la vida es un tablero en el que los golpes de la vida nos pueden colocar en casillas que no son tan buenas, en casillas que son favorecedoras o en casillas en las que perdemos un turno, pero la misión de llegar todos a la meta está en aquellos que tienen la actitud, el corazón y las posibilidades de aventar el dado por los que no tienen muchas veces ni voz ni voto. Depende de nosotros que avancemos todos juntos y que al final no existan los ganadores y perdedores, sino que exitan seres humanos satisfechos y plenos de vivir y compartir. peor sobre todo de dar con el corazón, no necesariamente lo que sobra, sino lo que realmente es suyo.

Bárbara García Miravete Q.

Anónimo dijo...

El juego me gustó y no era difícil entender que era lo que se quería expresar con él. La metáfora del juego fue lograda ya que representaba la injusticia que se vive en el mundo; esa es la causa de varios problemas mundiales. Es importante darnos cuenta de la realidad en que vivimos ya que es un mundo donde la discriminación es uno de los obstáculos a vencer. Vivimos en una sociedad consumista pero por qué no quitar esos excesos y convertirlos en ayuda para que de esta forma beneficiemos a las personas que lo necesitan; pienso que la cuestión de los décimos extras a eso se refería. La solución la tenemos pero por qué no la aplicamos...es fácil decirlo pero el hacerlo implica otras cuestiones las cuales no son imposibles.

Abraham Núñez Bustamante

Anónimo dijo...

Al principio me gusto el juego por que pensé que era solo un juego, pero cuando empecé a sospechar que tenia un trasfondo, ya no lo disfrute mucho.

Aunque muchos disientan de mi, siento que es natural que haya clasificaciones en la gente o en las sociedades, Platon lo planteo hace mucho dividiendo a la sociedad en oro, plata y bronce.

Es parte de la selección natural el que haya alguien de mas alto rango o superior, podemos ver las manadas de animales salvajes donde siempre hay un macho dominante y los demás se subordinan a el.

Aunque creo que esto es algo inherente al espíritu del hombre y no va a tener fin no lo apoyo en su totalidad, por que realmente siento que es suerte que hayamos nacido donde estamos o seamos hijos de nuestros padres, por que si no fuera por ellos tal vez estaríamos sufriendo de maltrato o desnutrición y no estudiaríamos en una de las mejores escuelas del país.

"El hombre es el lobo del hombre" dijo Hobbes y luego añadió que lo que nos distinguía de los animales es que estos "no saben distinguir entre el bien público y el bien privado”. Esto me lleva a pensar, que aunque realmente lo distinguimos, que es prioritario para cada uno de nosotros: el bien público o el bien privado


Atte.

Pablo Martin del Campo Olascoaga

Anónimo dijo...

La actividad de la doble carrera me parecio un poco injusta en cuanto a las reglas del juego ya que los rojos siempre tenian la de perder y los azules tenian todo para ganar. Pienso que si influye mucho la suerte de como y en donde te toco vivir. De ahi cada uno tiene que ver que es lo que quiere y hasta donde quiere llegar.

Por otra parte vi, que ya que se pone un objetivo la mayoría solo buscaba el bien de su equipo y solo buscaban obtener los decimos extras. Desde un principio buscaban ganar como equipo sin importarles los demás. Pienso que si no se hubiera hecho una reflexion o preguntado si era justo o no, y se nos hubiera dejado salir, solo mis compañeros de equipo que fuimos los que perdimos hubieran reclamado y los demás se hubieran ido sin pensar en los demas, porque no los afecta a ellos oganaron los decimos extras.
Por eso pienso que en verdad nadie se preocupa mucho por los demas mientras cada uno este bien.

Atte. Roberto Muñoz Diaz

Anónimo dijo...

me parece que el propósito de la actividad fue muy bien establecido, y eso hizo que muchos nos dieramos cuenta de que la vida no es siempre justa. Es cuestión de suerte el como te toque vivir. El juego consistió en que a unos equipos el juego solo los perjudicaba y a los otros solo lo beneficiaba. Daniel González

Anónimo dijo...

Hola, mi reflexión sobre este juego es que la vida es como ese tablero, a muchas personas les toca la suerte de nacer con todo lo que necesitan, y muchos otros tienen que luchar contra la corriente para lograr sus sueños, sin embargo, pienso que todos debemos compartir lo que tenemos, ya que los seres humanos no podemos vivir aislados, sino que tenemos que buscar la forma de interactuar unos con otros, y es la convivencia la que nos hace darnos cuanta que debemos de ser compartidos y vivir en armonia.

Tal vez el egoismo es parte del ser humano, pero no por ello debemos de sentirnos los mejores, sino por el contrario, debemos ser concientes de ese egoismo y canalizarlo a cosas positivas, ya que es esto lo que nos va hacer mejores personas. El egoismo lo podemos ver como una fuerza que nos impulse a ser mejores, no como una herramienta que nos lleve a destrosar al resto de las personas que interponen en nuestro camino.

Heidi Ramírez Hernández

Anónimo dijo...

Este juego al principio comenzó siendo eso, un juego nada mas, todos queríamos ganar, porque es una sensación buena el ganar pero en realidad no había rivalidad, empezamos muy tranquilos, recibían los castigos aun con esperanza de poder alcanzar el triunfo, cuando se nos informo que el que ganaba iba a ganar 5 decimos y los que perdieran se les restarían de su calificaron, entonces empezaron los reclamos, y las sospechas de que los rojos tenían desventaja, y se fue comprobando esa desigualdad a lo largo del juego, se hizo lo posible para poder avanzar lo mas rápido posible, pero cuando los rojos caían en una casilla que contenía algún mensaje, ellos recibían algún tipo de castigo que los dejaba atrás, y los azules no solo íbamos a la delantera sino que al caer en algún mensaje se nos separaba cada ves mas de los rojos. Mi equipo y yo éramos azules esto quiere decir que teníamos bastantes ventajas sobre los rojos, al principio del juego me sentía muy bien porque pues íbamos ganando, después dijo que estábamos compitiendo por puntos y fue aun mejor porque a pesar de que siempre iba un equipo adelante de nosotros, nosotros no perdíamos la esperanza de alcanzarlos y si lo hicimos, pero si notábamos las desventajas que tenían los otros equipos sobre todo los rojos, ya que iban avanzando los regresaban, muchos se quejaron porque en realidad tenían razón pero así estaba hecho el juego y tenían que seguir jugando, ya no buscaban el ganar sino el no perder, sobre todo por los puntos. Cuando el juego termino 2 equipos azules fuimos los ganadores, y era de esperarse, ganamos talvez por un poco de suerte puesto que se necesitaba para poder caer en las casillas de mensaje, pero fue mas que nada por las ventajas que el juego nos daba, se podía ver las diferencias que tenían los mensajes de los equipos rojos y los azules, algunos fueron sobre las enfermedades, la hambruna, y los que estaban en peores condiciones eran los rojos por eso tenían que retroceder casillas, y si lo observamos detenidamente, esto es verdad, existe mucha desigualdad en cuanto a oportunidades, hay personas que se ven favorecidas por el lugar donde nacieron, la familia, el estatus económico, porque en realidad todos empezamos desde donde mismo todos tenemos los mismos derechos y somos humanos son estas condiciones las que nos hacen crecer cada ves mas separados de aquellos que no las tienen; la vida se asemeja bastante a el juego cuando los rojos iban avanzando había un mensaje que los retrocedía, así es cuando la gente trata de superarse, hay algo que los frena, circunstancias ajenas a ellos, pero que los detiene, estas son las circunstancias que todos debemos combatir, para que no haya diferencias tan marcadas entre los seres humanos porque a final de cuentas todos tenemos derecho a vivir y luchar por que esta vida sea cada vez mejor.

Norma

Anónimo dijo...

La verdad me parecio interesante en el senttido que te hace reflexiona en cuanto a las personas que por mas que se esfuercen no pueden desarrollarse ya que viven dentro de un sistema que no se los permite creado desgraciadamente por sus semejantes.
Otro punto interesante fue el hecho de las personas que estaban de acuerdo en la injusticia basados en que eran las reglas del juego que en cuanto a la frase de reglas son reglas sin duda tenian razon sin embargo estan eran muy injustas y el hecho se acerle honor a la frase antes mencionada seria imponerles las reglas injustas a los afectados

David Alberto Becerra

may dijo...

La verdad es que esta actividad si fu muy parecida a la vida real, porque desgraciadamente siempre hay unos más aforunados que otros y pues los que tenemos más, no hacemos nada por los menos afortunados, aunque nos sobre y eso fue lo que paso en el juego en clase; yo creo que el chiste eera que alos que les sobraban puntos nos dieran alos que nos hacian falta, porque finalmente a ellos no les afectabha.

Anónimo dijo...

Este juego me pareció bueno ya que de una manera divertida te hace ver las injusticias que la mayoría del mundo y de nuestro país debe enfrentar día con día, pero en esa realidad en al que no hay diversión sino al contrario que genera frustración, rabia, impotencia, coraje, resentimiento contra los otros(lo que en poco medida generó en nosotros al final principalmente). También el darte cuenta que para que alguien supere todo lo adverso es escaso, casi imposible, la gente que lo logra ha merecido la admiración sin duda
Este sencillo juego reflejo poco de lo mucho que se vive.
También vi que para que el juego para que se arreglara, por decirlo así, era necesaria la participación de todos, que llegáramos a un acuerdo en la que unos cedieran sus privilegios para otorgárselos a otros, que sin embargo esto nunca ocurrió y si esto no ocurre en un pequeño grupo es mucho más difícil en el mundo, ya que los privilegiados no quieren cambiar y a veces los demás no presionan para generar un cambio necesario, sin estas partes no se puede.
Para componer a la sociedad es necesario un acuerdo con acciones de todos, sino esto se va a poner peor y los privilegiados serán menos, en lugar que todos seamos privilegiados, como puede ser.
Rogelio Quijada

Anónimo dijo...

Me tardé en comprender un poco el sentido del juego. Las reglas parecían no ser muy claras y al principio pensé que solo se trataba de jugar, pero no fue así.

Cuando las reglas comenzaron a mostrarse diferentes para todos comencé a sentir frustración. Era la forma como estaban redactadas las casillas lo que me molestaba. Esa forma de decir "nimodo" no hay nada que hacer y "así te tocó vivir" son conceptos que de pronto no entiendo.

Este es un juego de la vida, pero no de la vida como tal, sino de la vida que vivimos nosotros porque así lo hemos escogido, porque estamos bien viviendo en desigualdad mientras seamos nosotros los privilegiados. Es muy fácil decir que las cosas así son porque somos de primera, pero como un compañero comentó, la única clasificación que yo considero válida es la de gente consciente y la inconsciente. Una vez conscientes, ¿qué vamos a hacer con eso?

Anónimo dijo...

Me tardé en comprender un poco el sentido del juego. Las reglas parecían no ser muy claras y al principio pensé que solo se trataba de jugar, pero no fue así.

Cuando las reglas comenzaron a mostrarse diferentes para todos comencé a sentir frustración. Era la forma como estaban redactadas las casillas lo que me molestaba. Esa forma de decir "nimodo" no hay nada que hacer y "así te tocó vivir" son conceptos que de pronto no entiendo.

Este es un juego de la vida, pero no de la vida como tal, sino de la vida que vivimos nosotros porque así lo hemos escogido, porque estamos bien viviendo en desigualdad mientras seamos nosotros los privilegiados. Es muy fácil decir que las cosas así son porque somos de primera, pero como un compañero comentó, la única clasificación que yo considero válida es la de gente consciente y la inconsciente. Una vez conscientes, ¿qué vamos a hacer con eso?

Pedro A. Alarcón G.

Anónimo dijo...

Durante la actividad poco a poco note la desventaja en la que nos encontrabamos los rojos pero al principio sufri una especie de negacion ya que yo no crei que pudiera existir un juego asi en un acklase de formacion humana donde este fuera dsiseñado para que solo algunos ganaran.

observe muchas actitudes tanto propias como de los compañeros.Me indigno el hecho de que algunos compañeros que no ganaron pero tampoco perdieron abusaron de su posicion para afectar a otros. yo creo que si no vas a ayudar pues no molestes.

el punto de esta actividad y lo triste es que el mundo funciona como el juego de los pollos. espero que algundi a el termino utopia desaparezca para describir la idea donde todos somos iguales y tenemos lo que queremos para ser felices y ....... el juego me deja como conclusion que no debemos rendirnos y demostrar que las adversidades no son mas grandes que nosotros, que nosotros somos tan grandes como queremos y llegamos tan lejos como ni lo propongamos.

Rodolfo Balderas López

Anónimo dijo...

Al principio creí que era un juego justo, es decir, con las mismas reglas para todos, hasta que después de que lo equipos cayeron en la misma casilla y se usaron diferentes colores para la misma empecé a sentir que había cierto truco en el juego, y al momento en que mi equipo tuvo su turno y cayó en una casilla yo pedí usar el color contrario al mío, que era el desfavorecido, y fue cuando me di cuenta de que no podía, que estaba "atado" a mi color y a las condiciones injustas; en ese momento sentí algo de desesperación por la mala suerte de haber empezado con ese color, aunque por otro lado creía que aún así podíamos llegar a la meta.

Creo que los otros equipos del mismo color que el mío también se sintieron con los ánimos bajos por la injusticia de los designios del juego; los equipos del otro color creo que se sintieron bien pues todo los favorecía, pero al darse cuenta de las condiciones desiguales algunos ya no se sintieron tan bien por las ventajas arbitrarias que tenían.
Finalmente los azules ganaron por todas las facilidades que se les dieron.

El juego me parece real, dado que se trata de las condiciones de los niños, quienes no pueden modificar las reglas de su entorno dada la dependencia que se tiene a esa edad, y los problemas que se plantean son los que golpean más duro a los niños de todo el planeta.

José Luis Solis Durán